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Ficha Seito

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Ficha Seito

Mensaje por Seito Akatsuki el Mar Mar 18, 2014 8:35 pm

Seito Akatsuki
Edad: 19
Orientación Sexual: Heterosexual
Gremio: Sabertooth
Rango: Rango A
Magía: God slayer del Cielo

Descripción Fisica: Su apariencia es ligeramente extravagante, empezando por la alborotada cabellera de un color negro intenso como las alas de un cuervo que incluso presenta algunas tonalidades azuladas al reflejar la luz del sol, a continuación está el curioso color de sus ojos, los cuales tienen un tono carmesí intenso brillante. Ambos rasgos contrastan bastante con su piel clara, aunque con el paso del tiempo, esta ha tomado aun tono más moreno debido a que suele pasar mucho tiempo en espacios exteriores.

Tomando en cuenta el promedio japonés, es considerablemente alto, contando con 1.78 metros de estatura. Su constitución física es esbelta, aunque cuenta con una musculatura desarrollada, similar a la que tienen generalmente los miembros del ejercito. A pesar de su figura esbelta, esconde una fuerza sobrehumana.

Suele vestir ligeramente elegante, aunque suele llevar la ropa desordenada, lo qque, junto a su alborotado pelo, le da un aire informal. Viste una camisa blanca, de mangas largas y una corbata roja que suele llevar medio desabrochada. Sobre esto lleva una chaqueta ajustada. Es negra, pero por el cuello tiene líneas blancas. Lleva también unos pantalones negros largos y unos zapatos negros, también.

Descripción Psicologica:Seito es alguien que no suele escoger bien las palabras, puede ser muy directo. A veces incluso le gusta enfadar a las personas, bromeando. Aún con esto, Seito es en realidad una persona muy amable y bondadosa, lo que le hace ganarse la confianza de la gente por sus actos. Es alguien impulsivo, fácil de provocar y a veces se comporta como un niño. No es amante de las peleas, aunque tampoco rechazará una. Lo que Seito más le gusta es dormir en un día soleado bajo la sombra de un árbol. Adora a su Exceed y lo quiere como si fuese un hijo.

En combates tiene dos facetas: la impulsiva y la racional. La racional suele ser empleada normalmente por él cuando lucha. Piensa en sus posibilidades y en su equipo para pelear y puede llegar a crear estrategias increíbles. Se basa en colocar a su oponente contra las cuerdas y jugar mucho con la psicología del contrincante y hacerle caer en las trampas que él crea. La faceta impulsiva es quizás la más peligrosa para ambos: para Seito y para el atacado. Para Seito, porque se deja llevar por sus emociones y no piensa mucho en lo que hace, aunque su instinto a veces es más útil que su cerebro. Peligroso para el atacado porque las este estado de ánimo suele ser provocado por la ira y por el deseo de ayudar o proteger y como todos sabemos: "Las personas se vuelven mucho más poderosas cuando tienen algo que proteger".

Historia: Seito nació en un pueblo cercano a Leona. El pueblo se encontraba rodeado de montañas, pero aún así su acceso no era muy difícil para las tropas. No era un pueblo muy rico y grande, pero tampoco se pudría en la pobreza. Ese pueblo era el encargado de esconder una de las mayores bibliotecas de magia del mundo, la Biblioteca de la Verdad se llamaba. Se decía que contenía todos los secretos de la historia de Fiore, incluso los censurados, información sobre magias perdidas y todos los libros jamás escritos. Y la encargada de protegerla era la familia de Seito.

Sus padres eran magos que cuidaban de los libros escondidos. Había sido una tradición generacional desde que se creó la biblioteca, y nunca se había perdido ningún libro. La hubicación de la biblioteca era secreta para todo aquel que no fuese de ésta familia. Era un tesoro. Seito entró por primera vez en la biblioteca a los 3 años y a los 4, cuando aprendió a leer, empezó a beberse los libros. Buscaba, leía y dejaba en su sitio los libros constantemente durante el tiempo que sus padres trabajaban. Aprendió cada detalle de la historia de Fiore, cada héroe, cada villano, cada magia utilizada por estos. Pero sus libros favoritos eran los de mitología. Dioses, demonios, dragones, monstruos. Todo aquello le apasionaba.

Un día, indagando en lo más profundo de la biblioteca, encontró un libro escrito en un idioma antiguo. Le preguntó a sus padres sobre el idioma, pero ellos no sabían lo que significaba. Seito, por primera vez en 1000 años, sacó un libro de la biblioteca, sin que sus padres se enterasen, claro. Fue A su casa, donde intentó leer las runas, pero no entendía nada. Cansado, se fue a dormir, con el libro en la mano. En el momento más profundo de su sueño, el libro empezó a brillar con un resplandor rojo oscuro, que se trasladó hasta Seito, que dormía plácidamente. A la mañana siguiente, al abrir el libro, Seito lo entendió todo. Se preguntó como no había podido entender unas runas que se le aclaraban ahora ten fácilmente en su cabeza. Era un libro de magia. Un libro de magia muy compleja y poderosa. Magia Perdida.
Concretamente esa magia hablaba de un dios. El Dios del Cielo, uno de los tres dioses más poderosos, que igualaba su poder con el del mar y el del infierno. Ese libro hablaba de magia muy compleja, pero Seito ni si quiera sabía como emplear magia. O eso creía.

Antes de empezar a intentarlo, se aprendió el gran libro de memoria. Cada historia, cada hechizo todo. Llegó un punto en el que no necesitó el libro, pero se lo quedó porque le daba seguridad. Entonces ocurrió un catástrofe.

En el nombramiento del nuevo Jefe del Consejo, en Leona se creó una gran fiesta. En Leona fue la mayor fiesta de la historia. EN el pueblo de Seito fue su fin. Un enorme círculo de llamas rodeó el poblado y un ejército, con una figura encapuchada en rojo el frente empezó a reclamar la localización de la biblioteca, o todos morirían en un infierno de llamas. Los padres de Seito salieron al frente del grupo que fue a hablar con el ejército, entreteniéndolos mientras unos soldados enviaban un mensaje a Leona para pedir ayuda. Los padres de Seito los entretuvieron lo más que pudieron, pero ante la negativa de rebelar la hubicación de la biblioteca, mataron a todo el grupo, sin saber que ellos eran los únicos que sabían su ubicación y sin saber que tenían un hijo que también conocía su hubicación. El ejécito empezó a quemar la ciudad, matar gente, a reducir todo a cenizas. No querían que quedase nada. Seito se encontraba en medio de este infierno, viendo gente correr. Era un niño pequeño, sólo tenía un libro y sus padres habían sido asesinados y eso no fue algo que se mantuvo en secreto. La muerte de los guardianes del pueblo se extendió más rápido que el fuego y llegó a oídos de Seito, que empezó a llorar y a gritar en busca de ayuda.

Pasaron dos horas. Era imposible que los soldados tardasen tanto. El enemigo era un grupo pequeño y si venía un pelotón de Caballeros Runa no supondrían ningún problema. Sólo quedaba vivo Seito, en medio del campo de llamas iba a ser consumido. Estaba en el infierno. Iba a morir de la peor forma posible: abrasado por las llamas. El niño siguió llorando desconsoladamente buscando ayuda, cerró los ojos y todo se volvió negro. No veía, no escuchaba nada.  El fuego había dejado de existir, se encontraba flotando en un mundo a aparte. Entonces comenzó a soplar un suave viento, un vient que le susurraba ánimos, ánimos a salvarse y a destrozar al enemigo. Ánimos a sobrevivir. Cuando el niño abrió los ojos eran de un fuerte color carmesí y reflejaban odio. Abrió los brazos y los hizo girar como si crease un remolino. Irónicamente eso fue lo que creó. Al movimiento de sus manos, el aire comenzó a moverse a gran velocidad, empujando las llamas y apagándolas poco a poco. En otro movimiento de Seito, el aire, de color negro, se alzó hacia arriba, empujando el fuego de toda la ciudad y haciendo un tornado de fuego gigante durante unos segundos. Las llamas de la ciudad desaparecieron y los ojos de Seito dejaron de llorar para dejar de ser los de un niño para siempre.


A los 2 minutos de apagar las llamas, el pequeño ejército de fuego se acercó al niño y, sorprendidos, se lo llevaron a rastras de aque lugar. Seito forcejeó y gritó, pero nadie quedaba para ayudarle. Después de 2 horas de pataletas inútiles, se dió cuenta de esto y paró.


Lo llevaron a una edificación y lo encerraron durante una semana. Solo entraban para darle comida y agua. Ya no lloraba, solo quedaba odio. Vino a visitarle el jefe del ejército. Quería saber como había obtenido el poder, a lo que Seito respondió entregándole el libro, que inútilmente intentó leer. Entonces los ojos del Jefe cambiaron a un estado de interés. Lo sacaron de la cárcel y empezaron a intentar sacar esa magia que yacía en Seito. A cambio del conocimiento le sometían a una sesión de tortura todas las semanas. Era un castigo porque no era capaz de sacarlo y porque sino era inútil. Pero el jefe del ejército sabía lo que había visto y no lo dejaría escapar. Sometió a Seito a estas sesiones, pero ese poder no salía. Entonces decidió una cosa.

EL verdugo que todos los días le torturaba fue a torturarlo, pero esta vez psicológicamente. Empezó a reírse de él, a reírse de lo débil que era. Empezó a insultarle y a contarle cada trazo del plan sobre el ataque a su pueblo. Lo que les había costado llegar, que mataron a todos por diversión y quienes lo habían planificado todo. Ahí fue cuando la curiosidad de Seito se despertó. Quería saber quién era el que quería la biblioteca para él, o para nadie. El que había mandado asesinar a 3000 personas en una sola noche. Cambió su mirada perdida y fijó su mirada en el torturador.

-Parece que capté tu atención, chico. ¿Tienes interés por saberlo? ¿Quieres saber por qué buscamos esa biblioteca, porqué te mantenemos con vida e intentamos despertar tu magia? ¿Por qué esas sesiones de tortura? Bien, te lo diré todo pequeño, porque estoy seguro que saberlo te hará entender que rumbo va a tomar tu vida a partir de ahora.

El hombre sonreía macabramente, disfrutando con cada segundo y preparándose para soltarlo todo.

-Estas sesiones de tortura son para que aprendas a tratarnos con respeto. Te estamos cuidando, dando de comer y tu nos miras con desprecio. Intentas parecer arrepentido y triste, pero en esos malditos ojos rojos se ve todo tu odio acumulado, se ve que para ti no somos nada, y es al revés, chico. Eres tú el que nos sirve a nosotros y eres tú el que no es nadie. Un Chico que lleva varios años y ni si quiera es capaz de mostrar una pizca de aptitud mágica. Si te digo la verdad, odio que te mantengamos con vida, lo odio todo de ti. Tienes el mismo sentimiento en los ojos que aquel grupo de plebeyos que vino a amenzarnos y a entretenernos. Sí, a entretenernos. ¿Crees que no lo sabíamos, crees que estábamos solos en esto? No, detrás de nosotros hay algo mucho mayor, algo a lo que servirás. Vimos tu poder en aquel incendio, como el viento tomó un color insólito y te obedeció. Vimos tus ojos volverse rojos y fríos y desde ese entonces nunca has vuelto a llorar. ¡Deseo ver tus lágrimas otra vez! Que muestres ese debilidad humana que se terminó cuando apagaste ese fuego. ¡Esa debilidad que tiene todo niño de 8 años!
Pero no puedo llevarte al borde de la muerte. No. A mis jefes no les gustaría. Oh, es verdad, no te dije quienes llevaban esto. Tu maldito pueblo y su biblioteca oculta llamó la atencion da nada menos que ¡Seis integrantes del Consejo de Magia!¡De hecho, son los seis que llevan mas tiempo en el cargo y que tienen más poder políticio!¡¡¡Por supuesto entre ellos está el Líder del Consejo!!!

El hombre se rió a carcajadas y soltó los nombres de todos ellos, que quedaron grabados en la mente de Seito para siempre. La noticia golpeó al niño y lo dejó sin aire. Ahora comprendía por qué nunca llegaron refuerzos. Entendía a lo que se estaba enfrentando y que nadie le ayudaría. Nadie sabía que estaba secuestrado, porque todos le creían muerto. No había habido supervivientes de la masacre a parte de él mismo. A partir de ahí solo lo liberarían cuando estuviesen seguros de que le tenían sometido y bajo sus órdenes. Era un plan perfecto.

El torturador mencionó con burla que se había acabado la cháchara. Agarró a Seito por el brazo y lo arrastró hacia un poste donde le amarró las manos al poste, le arrancó la camisa y le puso mirando hacia el poste, con la espalda mirando hacia afuera. Trás de sí escuchó el chasquido de un latigazo, siendo provado.

-¿Sabes chico? Siempre fui muy bueno con el látigo y muy buen dibujante. Siempre quise probar este método para dibujar cosas.

El hombre mojó la punta del látigo en un líquido negro y pegó un latigazo con fuerza al niño. El latigazo le golpeó como si fuese fuego y como si le quemase el punto golpeado. A diferencia de lo que Seito esperaba, el latigazo no le recorrió la espalda, sino que se limitó a golpear el homoplato derecho. Escuchó un grito de alegría detrás suya y el hombre gritando "Funciona, Funciona". Me empezó a sangrar la herida, entonces el hombre, con un bufido, me puso algo en la herida y en el resto del homoplato que frenó el sangrado e impidió que sangrase más en las siguientes flagelaciones, pero el dolor no se atenuó. Después de 5 latigazos, Seito cayó inconsciente en un mundo totalmente negro. Y allí se encontró con una figura. Por sus formas adivinó que era Urano. Dos de lo mayores dioses que existían. El aire comenzó a volverse más revuelto.

-¿Tú eres aquel que tiene el poder para asesinarnos? Un niño pequeño e inútil. ¡¿Un niño que tiene el poder de y para matar a Urano, padre de todos los dioses tratado como un vulgar esclavo?! Alza la cabeza, Seito. Tu has sido elegido para obtener mi poder. ¡¡¡Tú, que has sufrido el infierno, llama al poder del cielo para ayudarte!!!-El mundo oscuro se tornó en una noche estrellada, donde ambos se encontraban flotando en medio de las nubes y de una suave brisa, donde las almas han llegado a la salvación-. ¡¡¡Tienes el poder de mover los cielos!!!¡¡¡Haz que se arrepientan de haberte tratado asi!!!

El mundo empezó a volverse más abstracto hasta que se convirtió en aquel aire negro, que rodeó ambas figuras como un tornado protector. Entonces el Dios se transformó en aire y se metió dentro de Seito por la boca, posteriormente seguido de todo el tornado de alrededor.

Se despertó en el mismo sitio en el que había quedado inconsciente. Al abrir los ojos, estos se tornaron de el rojo carmesí más intenso que existe. Notaba sus sentidos muchísimo más desarrollados. Veía mejor, olía mejor, oía mejor y sentía con más agudeza, pero el dolor era más amortiuado. Notaba el dolor, amortiguado en la espalda de los latigazos, ya terminados. Le habían tatuado un arpa a base de latigazos, el símbolo de ese gremio oscuro. La risa del torturador terminó cuando éste vió que las manos de Seito estaban rodeadas de un viento negro. Las cuerdas que sujetaban a Seito fueron cortadas al instante por el viento, liberándolo, pero éste no se desplomó en el suelo, sino que siguió de pie, como si nunca le hubiesen flagelado. Se giró lentamente hacia el hombre y lanzó una mirada de indiferencia al hombre, como si lo único que viese fuera un gusano. El hombré gritó por ayuda en el instante en el que Seito transpasaba los 5 metros que los separaban en un segundo, aunque el grito se había escuchado. Le agarró por el cuello y soltó una ráfaga de aire negro por la mano justo pegado a él. El hombre intentó soltar otro grito pero era tarde porque de su boca no salió ningún sonido y murió en un segundo. El hombre abrió la boca, muerto y Seito sabía lo que debía hacer. Soltó el cuerpo sin vida del hombre y miró a los centinelas, que se abalanzaron sobre él. Según llegaban, un simple puñetazo bastaba para mandarles volando y matarles.

Siguió caminando por aquel lugar, matando a todo centinela que se atreviese a atacarle. No había prisioneros, solo él. Llegó a la sala central, donde se encontraba el líder y la zona más protegida de todo el lugar. Era una sala enorma y le estaban esperando en formación. Se le lanzaron todo tipo de luchadores, desde magos hasta guerreros. Según llegaban caían como moscas, porque no eran capaces de enfrentarse a la persona a la que un dios le ha dado poder. Cuando terminó con todos los guerreros, solo quedaron cinco personas. El líder de la organización y sus cuatro defensores más leales y poderosos. Entre dos, hicieron que la tierra se moviese e intentase aplastar al niño como si se tratasen de dos manos echas de rocas. Antes de que lo apastasen, las manos de Seito se rodearon de tornados comprimidos que justo cuando tocaron la roca la convirtieron en arena. Entonces los otros dos magos hicieron otro movimiento con las manos e invocaron una choro gigante de agua a presión dirigido hacia Seito. El chico no hizo nada para frenarlo, sino que el chorro le impactó y le lanzó hacia atrás. Cuando el polvo y el agua se disiparon, el chico estaba rodeado de una luz blanca, que curaba rápidamente todas sus heridas. El chico abrió las brazos e hizo un movimiento circular, creando un gran tornado que arrasó con las cinco personas, haciéndoles chocar con la pared de atrás con tata fuerza que sólo sobrevivió el líder del gremio oscuro. Ya sólo quedaba el maestro del gremio.

Se dirigió hacia el lider lentamente y observó sin ningún tipo de sentimientos el terror de éste. Intentó atacarle con bolas de fuego, pero éstas se desacían en el aire debido a la gran velocidad del viento, que hacía que as llamas se apagasen. Con un movimiento de mano, Seito lanzó una ráfaga de aire hacia el hombre. Éste consiguió esquivarla a tiempo, pero la ráfaga le arrancó la oreja de cuajo. Llegó enfrente del líder y el viento comenzó a arremolinarse, removiendo todos  los papeles de la sala. EL viento comenzó a girar alrededor de ambos, tomando la fuerza de un tornado y entonces desapareció. Después de unos segundos de alivio para el hombre, un cículo mágico apareció encima de él, y de ahí apareció el tornado, golpeando el lugar y arrasándolo. Cuando el viento cesó no había nada. Había escapado. EL potente viento cesó, pero las manos y piernas de seito siguieron rodeadas de éste. Cuando fue a irse se fijó en una jaula en el fondo de la sala. Dentro se encontraba una especie de gato alado y estaba mirándole, con ojos tristes y llenos de miedo.

Seito se dirigió a la jaula lentamente y el gato intentó retroceder asustado. Había visto todo el combate y le tenía miedo. Seito abrió la jaula y el viento cesó de sus manos para agarrar al gato. Se fijó en que había cáscaras de un huevo en el fondo de la jaula, por lo que supuso que al gato no tenía más vida que 2 o 3 días. Cuando agarró al gato, éste estaba famélico, posiblemente porque no le habrían dado de comer nada. Todo el mundo sabía que a cualquier ser recién nacido había que darle cuidados. Cuando tuvo al gato en sus brazos, notó que temblaba de miedo. Lo levantó hasta mirarle a los ojos y notó un destello inteligente oculto en el miedo. Había leído sobre esos gatos. Se llamaban Exceed y eran muy inteligentes. Era una criatura preciosa y la mirada del gato le llegó a Seito al corazón. Su rostro y ojos impasibles pasaron a mostrar una sincera sonrisa y felicidad. La primera desde el día de la masacre, hace 3 años. Se puedo el gato en el pecho y le prometió que él le cuidaría desde ese momento en adelante.

Cogió al Exceed en un brazo, con mucho cuidado y se dirigió a la salida del edificio. Salió del edificio, caminando tranquilamente y miró con odio hacia atrás. EL edificio seguía en pie, aunque ya n quedaba nadie con vida dentro. Se concentró en aquel lugar, las torturas y penurias sufridas, en el hombre que le torturaba, en su risa, en su ciudad ardiendo... Concentró su magia en aquel lugar y apareció un gran tornado que en cuestión de segundos convirtió aquel lugar en escombros. Cogió al Exceed en brazos y se largó de aquel lugar. Fue el mejor regalo del mundo para el día de su cumpleaños.

Necesitaba comida para el Exceed y para sí mismo, así que se dirigió al almacén de emergencias que se encontraba alejado del edificio principal. Entró y cogió lo que tuviese mayor valor energético y a la vez pesase menos, agua y leche para el recién nacido exceed. Antes de irse, comió todo lo que pudo e intentó, con éxito, que el exceed tomase algo de alimento. Hizo un biberón improvisado con un saco, del que se filtraba y goteaba la leche. Se la bebió toda, por lo que Seito se alivió de que tuviese problemas para comer. A medida que el exceed se bebía la leche, los ojos carmesí intenso se fueron relajando a un tono más suave.

Pasaron un mes merodeando por el bosque. Durante éste tiempo, Seito descubrió que el Exceed era hembra y decidió llamarla Aika. Aika demostró ser muy inteligente y aprender rápido. Pronto pudo comer más cosas que la leche y aprendió a comer sola. Cuando llegó el momento, Seito le pidió un favor a Aika. Improvisaron un kit de tatuado y tinta negra casera y le pidió a la Exceed que le tatuara alrededor del arpa fuego, que era el símbolo de destrucción por excelencia. El resultado fue un sol de llamas negras alrededor del arpa. Ahora no pertenecía a nadie y utilizaría ese símbolo para hacerle saber a la gente quien destruyó ese gremio oscuro, porque la marca del arpa era bastante conocida. Aika, pronto se convirtió en alguien muy querido para el chico y era correspondido. No se ocultaban nada y tenían un lazo muy profundo y no lo escondían.

Llegados a cierto punto, ambos decidieron que no podían seguir dando bandazos por un bosque. Seito, por mucho poder mágico que tuviese, no era más que un niño de 9 años, que estaba famélico y cada vez más débil físicamente. Decidieron que debían unirse a algún gremio para sobrevivir, porque Seito se negaba a prestar sus servicios como criado o guardaespaldas. Había un gremio nuevo que buscaba miembros fuertes y que no tenía muchos integrantes llamado Sabertooth. Decidieron que ese sería su gremio.

Llegaron a la ciudad cansados. Seito estaba famélico, débil y con las ropas raídas. Era el típico niño vagabundo. Llegaron a la puerta del gremio y la abrieron lentamente. Se quedaron esperando a que alguien se diese cuenta. No pasó mucho tiempo hasta que medio gremio se giró ante el niño. Un hombre de unos 20 años le preguntó al chico con burla que era lo que quería, a lo que el chico respondió que unirse al gremio y comida. Todo el gremio se rió ante la atrevida propuesta del chico y en especial aquel hombre. Empezó a burlarse de como un niño endeble podía si quiera mencionar entrar en un gremio. Seito levantó la cabeza y miró al hombre con una mirada decidida y entonces contestó que si tan débil lo creía, que se midiese con él. El hombre se rió, mencionando que era el séptimo más fuerte del gremio y se lanzó a por el chico con un puño rodeado de roca. El puño impactó en el rostro del chico con fuerza, pero ni si quiera le movió. ¿Aquella era la fuerza del séptimo más poderoso del gremio?¿Algo tan insignificante?

-Si esta es tu fuerza -comenzó a decir serio. Alzó la mirada hacia el hombre y cogió su puño con una mano férrea. Ese poder era insignificante-. Si esta es tu fuerza... ¡¡¡Es un insulto ante lo que he pasado!!!-EL puño libre del chico se imbuyó de viento negro y golpeó el rostro del hombre con fuerza a la vez que era propulsado por el viento, según decía esto. El hombre salió disparado hacia el otro lado de la sala, quedando encajado en la pared del fondo, completamente inconsciente ante la mirada expectante de todos los presentes. Aunque estaba desnutrido, la fuerza y resistencia que había obtenido tras tres años de torturas diarias era monstruosa. Seito cayó inconsciente, porque que un niño desnutrido usase magia de ese poder, por muy fuerte que fuese, no podía acabar bien.

Despertó en una cama, en una habitación que olía a nuevo y con Aika a su lado. Ella le contó las noticias. Había dormido 2 días y le habían aceptado en Sabertooth. Como era menor, lo cuidarían hasta los 16, hasta que pudiese hacer misiones sin ayuda. Esto pasó hace 9 años. A lo largo de ese tiempo, los que en un principio fueron unos muy reservados Seito y Aika, se convirtieron en personas muy sociables y amigables. Seito fue y sigue siendo considerado uno de los más poderosos magos en el gremio. Hace misiones solo, así que nadie volvió a ver su magia jamás, pero ninguno de los que estuvieron presentes olvidaron jamás el poder de ese chico y esa gélida y poderosa mirada, que hizo temblar a cada uno de los presentes.

Gustos:
-Las fresas
-Las patatas
-Adora dormir tranquilo bajo la sombra de un árbol
-Molestar amistosamente a la gente
-Las cosas molestas

Disgustos:
-Odia que lo molesten cuando está durmiendo (Solo Aika lo tiene permitido)
-Lo amargo
-Que se crean que el infierno es el mal. El infierno es donde se encuentran TODAS las almas
-Los pesados
-El consejo de magia

Otros Datos:
-Nadie conoce su historia, excepto Aika.
-Sus ojos cambian según lo furioso que esté
-Es el único ser del mundo que sabe donde se esconde la Biblioteca de la Verdad.
-Es el único God Slayer que se conoce que ha hablado cara a cara con su dios
-La primera impresión de los espiritus celestiales junto a él es un mal presentimiento, porque él es el God Slayer del Cielo y ellos seres celestiales, así que sienten su terrible poder y no les hace sentir bien.
-El día de su cumpleaños es el mismo que el de Aika y el día en el que ambos fueron liberados.
-El nombre del gremio oscuro que destruyó se llama "El Arpa"


Información sobre Aika

Edad: 9 años
Descripción física: Tiene la apariencia de un gato morado, con las alas azul celestes y unos grandes ojos rayados, también azul celeste.

Descripción psicológica: Es idéntica a Seito, excepto porque no es tan fácil de provocar.

Foto:
Spoiler:


Última edición por Seito Akatsuki el Sáb Abr 19, 2014 9:25 am, editado 3 veces (Razón : No se veía la edad xD)
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Re: Ficha Seito

Mensaje por Xerxes Break el Sáb Mar 22, 2014 5:37 pm


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